jueves, 29 de septiembre de 2011

Una velada de sabor con el chef Takehiro Ohno y Omar Pereney


I Encuentro Gastronómico Intercultural Arturo Sarco Villena 2011
Fecha Domingo, 12 junio a las 00:05:00
Takehiro Ohno, el chef internacional invitado

Hace pocos días, se llevó a efecto en las instalaciones del Hotel de Golf Maracay, el I Encuentro Gastronómico Intercultural Arturo Sarco Villena 2011, organizado por el Centro de Capacitación de Adultos Arturo Sarco Villena y la Federación Nikkei Japonesa en Venezuela, donde estuvo como invitado internacional es reconocido Chef Takehiro Ohno,, cocinero japonés radicado en Argentina y figura del canal “Gourmet” y por Venezuela el organizado por el Centro de Capacitación de Adultos Arturo Sarco Villena y la Federación Nikkei Japonesa en Venezuela, donde estuvo como invitado internacional es reconocido Hace pocos días, se llevó a efecto en las instalaciones del Hotel de Golf Maracay.

El evento fue patrocinado por la Gobernación del estado Aragua, el Instituto de Turismo de Aragua y la Alcaldía del Municipio Santiago Mariño y tuvo como objeto recabar fondos para la construcción de dos aulas destinadas para cocina profesional y dotarlas con equipos de última generación.

Al encuentro también asistió la directora del Centro de Capacitación de Adultos Arturo Sarco Villena, Rosa D’ Elía, quien en compañía del resto de la directiva de la institución, no descuido ningún detalle para ofrecer a los asistentes una estupenda velada de aprendizaje y muchas sorpresas culinarias.

La jornada tuvo una duración de dos días, donde los presentes disfrutaron de exhibiciones de esculturas de hielo, degustaciones de diversos entremeses y platos típicos internacionales y un exquisito brindis que cerró con broche de oro este esplendido encuentro.

Romelia Escalona, Omar Pereney, Kent Takuma y Chika Nagami
Rosa D' Elía junto al chef Takehiro Ohno, María Galindo y Javier Villavicencio
Juan Carlos Abella, Gloria Revilla, Romelia Yonamine y Vilma Mori

Norka Peña
sociales@elperiodiquito.com
Fotos Gustavo Figueredo

Fuente: http://elperiodiquito.com/

Genuina alegría en la inauguración de Laurus


Verdadera amistad y profundo respeto profesional fue lo que se evidenció este viernes 18 de marzo en la inauguración de la nueva escuela de cocina, Laurus, en el corazón gastronómico de El Viñedo, en Valencia.

Esa noche sirvió para entender que la chef y directora del instituto de estudios culinarios, Zoraida Barrios –  Mama Zory - es una soñadora natural que no se detiene hasta cocer deliciosamente sus más ricos deseos.

En respuesta, los seres más queridos –relacionados al mundo de los fogones o no- acudieron a la cita para celebrar por la cristalización de este espacio gastronómico de sólida estructura académica y de cariño desbordante, cuyo propósito principal es la promoción y exaltación de la cocina venezolana.

Puntualmente, a las 8 de la noche, caras conocidas y grandes afectos se hicieron presentes en la Quinta Katanuyá -sede de la escuela- para sumarse a un ambiente placentero a la luz de una luna llena que ese día quiso lucir preciosa como buen augurio y que estuvo sobriamente decorada por Eduardo García.

Desde temprano se observaron a “grandes cacaos” como al profesor y escritor Rafael Cartay; al columnista y autor de la Guía Gastronómica de Caracas, Miro Popic; el carismático chef de “Yo cocinero” de Gourmet Channel y padrino de Laurus, Omar Pereney, además de reconocidos chefs que hicieron un alto en sus actividades para aterrizar en Valencia con la intención de participar en esta cita que se anunciaba muy apetitosa.

Los verdes exteriores y los refinados interiores de la escuela lucían radiantes con la presencia de obras de arte cedidas para la ocasión por los reconocidos artistas venezolanos Marcastillo, José Coronel, Ramón Belisario, Pedro Báez, Raúl Sánchez, Alexis Mújica, Rafael Martínez, Rómulo Contreras, Devorah Martínez y Jorge Zerep. Esculturas, pinturas y vestidos fueron exhibidos en los espacios de Laurus para deleite de todos.

Por ejemplo, era común observar a algún presente que se extasiaba ante las coloridas y preciosas venus del maestro Castillo –presente en la velada- que fungían como testigos silentes de la dinámica llena de camaradería.
Unos minutos más tarde, todos los presentes se concentraron en la puerta principal de Laurus para que el sacerdote diera una sentida bendición y para que Omar Pereney, Mama Zory, José Zambrano y Juan Arévalo desataron la cinta que mantenía intacto los interiores nuevos de la escuela. Acto seguido, el eclesiástico roció con agua bendita e invitó a los anfitriones de la noche a ejecutar lo mismo quienes lo hicieron con buen humor.







Entre grandes cacaos te veas


Entre animadas conversaciones y blancos, tintos y espumantes, laureados chefs se dieron a la camaradería y al compartir placentero. Figuras como Nelson Méndez, Pocho Garcés, Juan Carlos Bruzual, Chucho Rojas, Jaime Llanos, Omar Pereney padre, Yelitza Acosta, Ivette Franchi, Luis Enrique Blanco, Elia Nora Rodríguez, Gabriella Pereira, Maria Elena Conde, Manuel, Parra, Luis Arturo Acosta brindaron por el futuro de Laurus y el emprendimiento de Mama Zory, quien recibió a todos con la sonrisa franca que la caracteriza.

Una noche de mil sabores
Durante toda la noche, se sintieron los sabores y aromas más autóctonos, recordando que Laurus está profundamente orgullosa del gusto nacional.

Platos como la polenta carabobeña, una pata é grillo larense y una morcilla carupanera hicieron suspirar a los convidados que dejaron escapar elogios por el condumio.

Por su parte, la chef zuliana se sumó a la cita al incorporar algunas de sus preparaciones al delicioso y típico menú que se degustó durante la festividad, el cual estuvo a cargo de Zory.
Franchi cocinó para la ocasión, macarronada zuliana, mandocas y buñuelos de yuca con queso criollo.

Además, el querido chef y parte activa de Laurus, Manuel Parra complació con una selección de sushi que otorgaron un especial sabor asiático.

Laureles y festejo
Un momento muy especial se vivió con la entrega de los Premios Laurus 2011, en su primera edición, los cuales fueron presentados y entregados por el profesor Cartay quien se mostró como perfecto maestro de ceremonia y por Mama Zory.
La sorpresa, el júbilo y las risas se hicieron presentes cuando se anunciaban los ganadores de cada categoría, los cuales resultaron electos a través de una votación en las redes sociales y fueron merecedores de las distinciones por sus importantes contribuciones a la gastronomía regional y nacional.

Más tarde, se sirvieron tres tortas elaboradas por Emely Bustillos para celebrar la inauguración de la escuela y los cumpleaños de Ivette Franchi y Marcastillo.

Ya bien entrada la madrugada, los concurrentes se retiraron no sin antes recibir obsequios de la cosecha de Laurus: mermelada de Carambola, dulce de lechosa, jalea de mangos, además de pequeñitos dulces de leche, típicos de las regiones andinas. Esta noche de inauguración tan agradable es de seguro, un anticipo de todos los buenos momentos que se vivirán en Laurus.

Textos de Marielis Arteaga - Fotos de Domenico Verrati

Fuente: http://www.laurus.com.ve/


ESTAMPAS LARENSES

Por: ORNELLA MARQUEZ


La vida de Omar Pereney no es la común de un adolescente de 16 años. Sus ratos libres no transcurren frente al televisor, jugando con la videoconsola, asistiendo a fiestas de pregraduación o en furtivos enamoramientos.

Poco tiempo queda para eso en el día a día de un joven, cuya sala de diversión desde los 12 años ha sido la cocina y, desde los 15, millones de televidentes que han sido testigos de su crecimiento físico y profesional a través de las pantallas del canal por suscripción El Gourmet con Yo Cocinero.

Omar ahora viene con otra sazón: con más madurez, producto de las vivencias frente a las ollas y de la experiencia de vida que ha resultado convertirse en una figura pública a tan temprana edad gracias a su programa.

El chico que popularizó la frase "Yo cocinero, tú cocinero" tiene ahora una voz más grave que exterioriza con firmeza la madurez de un adulto joven pero en el cuerpo de un chico que apenas cumplirá 17 años el 30 de junio, y que al finalizar la secundaria no irá a la universidad, sino que se dedicará tiempo completo a su negocio.

Para Omar, el Dalai Restaurante-Lounge, local de comida asiática que inauguró en enero en el centro comercial San Ignacio en Caracas, es un nuevo reto que le impide "bajar la llama" cuando de oportunidades se trata. Estar a cargo de un grupo de 18 cocineros y de un menú gourmet representa una especie de "graduación".

Ha pasado de niño cocinero a chef, al mando de una cocina de alta categoría, pero también de una carrera gastronómica que pronto dará a probar un libro de cocina de su autoría y una tercera temporada de Yo Cocinero, espacio que esta vez deberá adaptarse a las exigencias de un conductor ya no tan ingenuo.

¿Por qué el estilo oriental para abrir tu primer restaurante?
"Lo hice por el tema cultural. La gente en Venezuela y en otros países disfruta mucho la comida asiática. Claro, nosotros lo hemos tropicalizado con algunos ingredientes".

¿Y cómo lo has tropicalizado?
"Yo hablo con sinceridad cuando me refiero al concepto de fusión. Y no se trata de mezclar comida al azar. Por ejemplo, muchos pescados que se utilizan en Japón lo podemos sustituir por pescados de río. Además se agrega la escuela, con técnicas de alta cocina con cocciones al vacío, de más de 12 horas y en hornos 'combi', por citar un ejemplo".

¿Cómo será la próxima temporada de Yo Cocinero?
"Todavía estamos dándole vueltas a la cabeza para saber qué haremos. Aún no sabemos si vaya a ser el mismo Yo Cocinero que la gente ha visto. Por ahora estoy concentrado en el restaurante, en el catering y eventos".

El próximo año cumplirás 18, ¿te da miedo perder el encanto del chico cocinero?
"Creo que se trata de aprovechar las oportunidades. Yo lo hice y eso se lo debo a mi padre, que me permitió usar mi juventud para transmitir que si un chamo como yo puede cocinar, cualquiera puede hacerlo. Siempre que te renueves como cocinero profesional, nunca dejarás de estar adelante. Se trata de seguir evolucionando".

¿Qué haces cuando no estás frente al fogón?
"Mi hobby en realidad es la cocina. No tengo una actividad paralela, al menos que sea salir con mis amigos, ir al cine o a un concierto. Pero ahora estoy dedicado a los estudios y al restaurante".

Y cuando te reúnes con tus amigos, ¿les llegas a cocinar?
"Eso es algo extraño. Sonaría normal que les cocinara, pero la verdad es que no es así. Trabajo en esto desde niño; ahora paso mucho tiempo en el restaurante ocupado no sólo en la cocina, sino también con la producción de recetas, los gastos. Así que, fuera de allí, no cocino".

Este año te gradúas de bachiller, ¿qué estudiarías si no fueras cocinero?
"No lo sé. Lo más seguro es que escogería una carrera artística, que me permitiera crear. También escribo mucho; tengo un blog que se llama Omarpereney.blogspot.com y hace poco escribí para una revista en el oriente del país como prueba. Además, tengo en proyecto mi primer libro".

¿Qué podemos esperar de ese libro?
"Creo que será una mezcla de los dos Omar Pereney, el que está al frente y detrás de cámara. Incluiría recetas que vayan en orden ascendente, de lo más sencillo a lo más complejo. Así se nota la evolución del primer día de cocina hasta que trabajas como un cocinero profesional".

¿Cómo son esos dos Omar que mencionas?
"Tanto al Omar de Yo Cocinero como al de afuera nos apasiona cocinar, sólo que uno lo hace por diversión y el otro es más meticuloso. El Omar fuera de Yo Cocinero es una persona muy profesional, a quien le gusta muchísimo estudiar y profundizar en la cocina".

¿Qué te ha enseñado la cocina sobre la vida?
"El respeto hacia el trabajo en equipo. También a ser responsable y consistente en tus acciones: si un día haces un plato, debes hacerlo todos los días igual y eso se aplica para el día a día".

Fuente:  Revista Estampas Larenses. Encartado Dominical.
               http://www.estampas.com/2011/05/08/sin-bajar-la-llama.shtml

REVISTA A LA CARTA



Muchas Gracias a Carlos J. Mascareño y Julio Osorio por tan bonita nota.

Fuente: REVISTA A LA CARTA

I Encuentro Gastronómico Intercultural Arturo Sarco Villena

@comidadesoltero en DALAI, Restaurant & Lounge


“FEBRERO PARA ENAMORAR”

El día 5 en DALAI, Restaurant & Lounge  nuestros amigos los Chefs POCHO GARCÉS y JUAN CARLOS BRUZUAL comienzan el 2011 con un “FEBRERO PARA ENAMORAR” con el primer taller del año 2011 de @comidadesoltero...iniciando así en Caracas el pre despacho del día de los enamorados.

El taller de cocina se basa en preparaciones para agradar, para enamorar. En@comidadesoltero tienen dos premisas: el hecho de estar solter@ no quiere decir que tenemos que comer mal y mucho menos sol@. La cocina es un acto de amor y como tal debemos compartirla. En @comidadesoltero se hace énfasis en que con dos o tres ingredientes especiales y un par de técnicas sencillas podemos realizar una comida para agradar a alguien especial.

@comidadesoltero estará el sábado 5 de febrero en el área del Bar teniendo como invitados especiales al Chef Soltero más joven de Venezuela, nuestro chef ejecutivo,  Omar Pereney quien acompañado por la novel cocinera Vicky González, Pocho Garcés y Juan Carlos Bruzual tendrán un taller dedicado a los productos marinos, donde los reyes serán los pescados y los frutos del mar, 9 recetas desde ceviches hasta postres, desde el Caribe hasta la China el tema es que “@comidadesoltero #SabeAmar”.
  
Tendremos un brindis de clausura en el taller y prioridad en las reservaciones para el almuerzo y la cena para aquellos participantes que deseen comer en nuestras instalaciones.

Para reservar contáctanos y poder suminístrate número de cuenta donde debes depositar para garantizar tu cupo.

Cocinen para enamorar, sonrían y piquen el ojo.  *FUNCIONA*. El @PANA_dero y @pochogarces

Teléfonos 0212-4155333 y 2659306
Correo: infoiepan@gmail.com

Twitter de @comidadesoltero: http://twitter.com/comidadesoltero

Twitter de Juan Carlos Bruzual: http://twitter.com/PANA_dero
Twitter de Pocho Garcés: http://twitter.com/pochogarces
Twitter de Dalai Restaurant & Lounge: http://twitter.com/Dalaiccs

sábado, 22 de enero de 2011

Asiático Dalai llega a Caracas

Un nuevo restaurante acopla los sabores asiáticos con otros más locales
Dentro de la apuesta por lo asiático también se aprovecha la fusión con la cocina nikkei, que combina sabores japoneses y peruanos. Así ocurre en el Especial de Codorniz, huevitos abrasados y acompañados de salsa de huancaína. La presentación de los platos japoneses es muy creativa, como la del roll corazón. fotos cortesía natalia brand

GIULIANA CHIAPPE - EL UNIVERSAL
sábado 22 de enero de 2011 12:00 AM

Un tequeño siempre será un tequeño. Pero en Dalai, ese sabor que tanto conocemos se combina con el leve picante de la oriental salsa dragón y con papelón con un punto de soya.

Son sabores entrelazados, como el del tequeño con toques asiáticos, los que dominan el menú de Dalai, nuevo restaurante del Centro San Ignacio. Coco, curry, jengibre, aguacate, cilantro, parchita, queso de cabra, patilla y tomate de árbol son parte de los sabores, aromas y colores que se trabajan en la cocina, para cumplir la propuesta gastronómica del joven Omar Pereney hijo, asesor gastronómico del local y quien plasma su experiencia de casi cinco años en 15 restaurantes, incluyendo pasantías en Caracas, Perú y Estados Unidos, entre otros fogones.

Dalai ofrece cuatro ambientes, bar, lounge, restaurante cerrado y terraza, que se reparten en un área de 400 metros cuadrados. Y según los ánimos y el hambre, el comensal puede optar por algo para picar o un plato fuerte, alguna infusión artesanal creada especialmente para el sitio o un postre. La cocina está abierta entre mediodía y medianoche, pero las tapas se sirven hasta las tres de la madrugada.

Uno de los seis socios, "todos operativos para atender el lugar" es Omar Pereney padre. Comenta que el concepto de Dalai surgió de un recorrido por Las Vegas y Nueva York, donde captaron esta tendencia y la adaptaron a la costumbre local, "pensando como clientes y no como empresarios".

Del muy amplio menú, con 13 tapas, siete entradas, cuatro principales, cuatro postres y 20 roles y temakis probados y aprobados por el sexteto de socios y el cocinero, a Omar Pereney le cuesta escoger sus platos favoritos. Tras pensarlo, decanta tres: un atún rojo, un cordero y un lomito.

"Si la intención es comer pescado, el atún abrasado con polvo de cebolla es un espectáculo pues se acompaña con una ensaladilla encurtida con salsita picante y dulce", dice casi saboreando Pereney. De las dos carnes, destaca sus preparaciones. El cordero se cocina por 16 horas marinado al vacío y en el lomito, Omar Pereney hijo versiona el clásico Chateaubriand francés añadiendo al demiglasé jengibre y semillas de cilantro.

Para picar y en entradas, propone huevos de codorniz abrasados y acompañados con la peruana salsa huancaína, el tartar de atún tojo y patilla, el timbal de plátano relleno de tartar de atún, los coquitos de tilapia con aguacate y las pizzas de salmón y atún.

Los roles son un aparte en el menú. "Tenemos creaciones propias como el roll de lau lau ahumado, el Tuna Love Roll que ha gustado mucho por su forma de corazón y el de sofrito y queso grill flambeado para derretirlo".

Entre los cuatro postres, y según el favoritismo que ha demostrado el público, gana la Galleta de la fortuna sobre tres texturas de chocolate, aunque Pereney considera que se debe a la sempiterna preferencia venezolana por el cacao. "Los demás son fabulosos, como el cheesecake coronado con mermelada de tomate de árbol y crujiente de queso y la creme brulée de parchita y frutos del bosque", asegura.

Fuente: http://calidaddevida.eluniversal.com/

Omar Pereney con fogones propios

Hace algo más de tres años entrevisté a Omar Pereney para la revista Papa y Vino. Llevaba ya más de año y medio en la gastronomía. Era entonces más bajito que yo, con una voz que parecía una gallera y certezas que necesariamente había que observar con cuidado. Hoy el muchacho me lleva varias cabezas, tiene dieciséis años y su talento y esfuerzo han apaciguado las no pocas suspicacias que en aquel momento despertaba. Lo hemos visto crecer física y profesionalmente, aparecer en su propio programa de elgourmet.com —Yo, cocinero, con dos temporadas al aire, ver video— y ahora ponerse a la cabeza de su propia cocina, Dalai Restaurante-Lounge, de corte asiático, inaugurado el pasado viernes en el Centro Comercial San Ignacio.

En los tiempos de aquella entrevista, Omar Pereney compartía los comienzos de su bachillerato con los fogones de Tragaluz. Se estrenaba por entonces Ratatouille y él confesaba que la película le había dado pistas sobre su destino: “Aunque no me agrade la comparación, pensé que si una rata puede cocinar, un niño también. No me gusta que me traten como un niño cuando estoy en la cocina. Quiero que me tomen en cuenta”.

Con un lenguaje que asombraba y que bien quisieran manejar muchos chefs de madura edad, Pereney apuntaba que comía de todo y que conservaba una vasta memoria de sabores: “La mejor escuela es la práctica. He visto muchos programas de cocina, he leído libros, pero lo que más me gusta es estar en la cocina, sentir la adrenalina que se produce allí”. Ya entonces había pasado temporadas en la cocina de Sibaris, junto a Sumito Estévez, en la de Le Gourmet junto a Tomás Fernández, así como con José Luís Alvarez y Carlos García. Luego siguieron muchas otras pasantías y recientemente éxitos cosechados en Buenos Aires.

En mi entrevista señalaba que sus favoritos eran los risotos, pero no quería aún hablar de lo que pudiera ser su especialidad: “Porque un cocinero debe cocinar de todo y hacerlo bien. Quiero darme la oportunidad de conocer diferentes estilos de cocina para después decidir si quiero especializarme en algo”. Por ahora lo suyo parecer ser el sushi y los platillos del oriente.

La inauguración de Dalai Restaurante-Lounge, una optimista apuestas en estos tiempos difíciles, no necesariamente termina de sellar el rumbo de Pereney. Sigue siendo muy —muy, muy— joven, le queda mucho por aprender, mostrar y, sobre todo, soportar en el rudo mundo de las cocinas y las neurosis que propicia una sala llena, hambrienta e implacable.

Yo creo en las vocaciones tempranas como las de Pereney. Creo en los triunfos que no matan el talento, que no engordan los orgullos. Creo que hay genios, que hay gente que empieza temprano y que eso puede contar a la larga a su favor. Pero Omar Pereney no será por siempre una “joven promesa” ni un fenómeno mercadeable precisamente por “jovencísimo”. Y entonces veremos.

El futuro aún no existe y del presente poco puedo decir. La noche de la inauguración fue un poco extraña, no se entendía que aquello era tan solo un brindis, que quien deseara probar las creaturas de Pereney debía reservar, sentarse en la enorme sala o pedir platillos en la terraza y, por supuesto, pagar por ello. Ni el menú alcancé a ver.

Tampoco pude saludar a Omar y expresarle mis buenos deseos. Las copas de vino brindadas me abrieron el apetito, pero nada pude probar. Seguramente más adelante lo haré. Y no dudo que si Pereney escucha los mandatos de su intuición, se mueve con pies de plomo, no se permite la arrogancia, estudia, no se deja entrampar en las marquesinas del comercio restaurador y continúa como va, lo veremos brillar y ser uno de los grandes nombres de la gastronomía venezolana contemporánea.

En la revista Papa y Vino publicamos en el 2007 una deliciosa receta de su autoría que reproduzco a sabiendas de que con los años y la experiencia adquirida por Pereney pudo haber cambiado. Aquello si lo probé y me encantó:

Terrine de róbalo con langostinos
Ingredientes (2 porciones)
Terrine
200 gr de róbalo sin piel
40 gr de langostinos Pelados
20 gr de pimentón
30 gr de cebolla morada
10 gr de ají dulce
10 gr de alcaparra bebé
05 gr de ciboullette
03 gr de Cilantro
01 diente de ajo
01 yema de huevo
Sal y pimienta al gusto
Salsa picante al gusto (opcional)

Salsa
30 gr de pasta miso (soya Fermentada)
05 gr de salsa picante sambal-ulek
30 gr de miel

Montaje
2 tortillas de trigo
2 Calabacines bebé
15 gramos de fideos de arroz (opcional)

Preparación

Para la Terrine
Moler el róbalo. Picar muy finamente el pimentón, la cebolla, el ají dulce, el cilantro, el ciboullette y el ajo. En un bol agrega el róbalo, todos los vegetales picados, la yema de huevo, la salsa picante (opcional), la sal y la pimienta e incorpóralos hasta conseguir una especie de masa o pasta. En un timbal o molde colocar una capa de nuestra mezcla de róbalo, presionar bien para que tenga consistencia, colócale por encima una capa de alcaparras, luego cúbrelas con una capa de langostinos bien compactados y por ultimo coloca otra capa de róbalo. Envolver con papel film y cocinar en baño de maría de 25 a 30 minutos.

Para la salsa
En un recipiente mezclar la pasta miso, la salsa sambal-ulek y la miel.

Para el montaje
Toma dos tortillas de harina de trigo, enróllalas y picalas en tiras muy finas. Colócalas a freír por unos segundos en aceite bien caliente, del mismo modo fríe los fideos de arroz. Rebana los calabacines a lo largo y prepara unos roles con estas rebanadas. Para el montaje final en un plato llano desmolda y sirve el terrine colocándole los fideos de arroz encima y ubicándola a un extremo del plato, en el extremo opuesto del mismo, coloca las tortillas de trigo con los roles de calabacín y adorna con la salsa.

Fuente: http://textosensutinta.blogspot.com/ - Jacqueline Goldberg

IDEAS DE BABEL: COCINA ASIÁTICA, DALAI RESTAURANT

Culinaria PROPUESTAS PANASIÁTICAS

La inspiración oriental domina la carta del nuevo Dalai

Un elegante comedor para paladear sabores orientales, unlounge para disfrutar una tarde de té o una noche de celebración y una terraza techada para el encuentro más informal constituyen los ambientes interconectados de Dalai, nueva propuesta de un grupo de empresarios —Alejandro González Manzo, Ignacio Erminy Argotte, Eduardo Mc Peck, Armando Herrera y los dos Omar Pereney, tanto padre como hijo— decididos a invertir en el país, a pesar de todas la amenazas contra la iniciativa privada. Claro, contaron el respaldo de una investigación de mercado. Tres espacios hermosos, acogedores, bien diseñados por Jacqueline Ferrero. Sólo he podido estar allí en dos fiestas y aún no he probado sus platos. En ambas ocasiones el comedor estaba lleno. Me han dicho que se come muy bien.

El diseño de la carta es responsabilidad de Omar Pereney hijo, el adolescente venezolano que conduce el programa Yo, cocinero del canal Gourmet, discípulo de Sumito Estévez y Héctor Romero. A sus dieciséis años, propone platos con sabores panasiáticos donde prevalecen los frutos del mar —salmón, atún, cangrejo, pargo— bajo distintas técnicas y preparaciones, aunque también ofrece opciones carnívoras, siempre con acento oriental. Suena bastante apetitoso y espero que le vaya muy bien. Dalai Restaurant & Lounge queda en el Nível Blandín del Centro Comercial San Ignacio, en Caracas. Desde el mediodía hasta que se acabe la rumba. Pueden llamar por el 0212 266.5824 y el 0212 263.2681 y seguirlo en Twitter en @dalaiccs.

Fuente: http://ideasdebabel.wordpress.com/